Febo ya no asoma; y sus rayos
ya no iluminan el cobarde momento;
tras los muros, sordo ruido,
oír se deja de patotas y gorilas.
Son las huestes que preparan
Moyano y Pedraza;
el disparo estridente sonó
y la voz del gran cagón
a la matanza ordenó.
ya no iluminan el cobarde momento;
tras los muros, sordo ruido,
oír se deja de patotas y gorilas.
Son las huestes que preparan
Moyano y Pedraza;
el disparo estridente sonó
y la voz del gran cagón
a la matanza ordenó.
Avanza el enemigo
a paso pagado,
al viento desplegado
su negro pabellón.
Y nuestros obreros,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página más negra.
a paso pagado,
al viento desplegado
su negro pabellón.
Y nuestros obreros,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página más negra.
Ferreyra, obrero heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal;
y allí, salvó su arrojo
la libertad naciente
de medio continente,
¡Honor, honor al gran Ferreyra!
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal;
y allí, salvó su arrojo
la libertad naciente
de medio continente,
¡Honor, honor al gran Ferreyra!

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